(articulo del año pasado, pero lo posteo ahora, saludos, )
En Las últimas semanas hemos sido informados por lo que muchos juzgan como “la nueva gran depresión económica” motivada principalmente por las deudas hipotecarias “subprime” o de baja calidad que muchos bancos de inversión compraron, empaquetaron y luego colocaron en sus fondos de inversión. Pero veamos como comenzó todo.
Alrededor del año 2002, en la economía norteamericana la tasa de interés era baja. Este hecho motivo una expansión en el crédito en diversas áreas, pero sobre todo en el mercado inmobiliario. Muchos residentes norteamericanos pudieron acceder a préstamos hipotecarios baratos, con hipotecas “prime”, es decir, las hipotecas que se dan a los deudores de alta solvencia. También muchos residentes menos solventes pudieron adquirir hipotecas “subprime”, destinadas a personas con menores ingresos, y que conllevan a un mayor riesgo de incobrabilidad. Estas últimas, que otrora eran una porción baja del total de hipotecas, crecieron a un ritmo rápido. La masiva emisión de hipotecas motivó la suba del precio de las casas, y por ende las garantías de las hipotecas, por lo que los bancos ofrecieron aun más crédito a los ciudadanos americanos. Dado que las tasas de interés seguían estando bajas, y que la economía marchaba muy bien, los residentes siguieron adquiriendo cada vez más deuda.
Todo iba sobre rieles, la economía crecía, muchos habitantes de Estados Unidos podían cumplir con el “sueño americano” de tener su casa, etc. Hasta que un día las tasas de interés subieron y los felices ciudadanos americanos que habían accedido al crédito barato empezaron a no poder pagar sus hipotecas por las subas en las tasas de interés y los bancos dueños de estas comenzaron a tener severos problemas de liquidez. Al hacerse público este fenómeno las personas que tenían activos en estos bancos comenzaron a retirarlo masivamente, lo que agudizó aun mas su problema de liquidez, los precios de las acciones de estos bancos bajaron en picada y generaron caos en Wall Street y en todo el mundo.
Esta breve explicación es conocida por la mayoría, y uno rápidamente puede concluir que los inescrupulosos banqueros de Wall Street especularon con sofisticados activos y derivados financieros, obtuvieron grandes ganancias y fruto de su falta de visión, de mala diversificación de riesgo, motivaron un caos financiero y perjudicaron a muchísimos deudores hipotecarios, en su mayoría de clase media norteamericana.
Ahora, mi pregunta es, ¿Por que lo hicieron? ¿Porque condujeron a sus bancos a una posible quiebra y a una crisis financiera aguda? ¿O porque los residentes americanos de endeudaron a un nivel que más adelante, les iba a ser imposible pagar en el futuro?
Sin duda hay varios factores a tener en cuenta, pero hay un elemento que es central en el análisis. La tasa de interés. Y está, por lo menos en Estados Unidos, es la variable de política monetaria central. En el 2002, el FED bajo su tasa de interés de referencia a menos del 2.5% y la mantuvo baja hasta fines del 2004(vale decir que esta tasa se correlaciona casi perfectamente con la tasa de interés de los préstamos hipotecarios). En este periodo fue el de mayor expansión de las hipotecas “basura”. A partir del año 2005, dicha tasa creció año tras año hasta mediados del año 2007, año donde producto en la suba de tasa de interés se empezó a detectar incobrabilidad en estas deudas inmobiliarias.
Estos bruscos cambios en la tasa de interés realizados por la autoridad monetaria, que a priori pueden tener objetivos muy loables como disminuir el desempleo, pueden (de hecho tuvieron) a posteriori consecuencias muy graves en algunos sectores de la economía, sobre todo el financiero. Créditos hipotecarios con bajas tasas de interés fueron una oportunidad que nunca se había presentado antes para muchos americanos de clase media que siempre desearon su casa propia. Es por ello que la gente opto por endeudarse como lo hizo.
Es verdad que los bancos se equivocaron en comprar muchas de estas hipotecas de baja calidad, haber especulado mucho y no haber diversificado bien el riesgo. Pero también es verdad que si la autoridad monetaria no hubiese bajado la tasa de interés del 6% al 2% anual en un año (2001) de golpe, y en el período 2004-2006 subido del 1% al 5%, el furor por las hipotecas al principio y luego la alta incobrabilidad hubiesen sido menor.
La crisis financiera ha dejado muchos temas para replantearse en la economía moderna. Uno de ellos es reflexionar como cambios bruscos en política monetaria, como ser una política muy expansiva y luego una muy contractiva en un lapso menor a 5-6 años puede no solo modificar las variables macroeconómicas desempleo o inflación, sino también dar todas las condiciones para entrar en “la peor crisis financiera desde la gran depresión”.
miércoles, 28 de enero de 2009
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